Fosfato de sodio

Fosfato de sodio permite evacuar el colon

El fosfato de sodio se usa en adultos mayores de 18 años de edad para evacuar el colon antes de una colonoscopía, de esta forma, el médico obtiene una vista clara de las paredes del intestino grueso.

El también llamado fosfato sódico se encuentra en una clase de medicamentos denominados laxantes salinos, y funciona al provocar diarrea para que se puedan vaciar las heces del colon.

¿Cómo se usa el fosfato de sodio?

El fosfato de sodio se presenta en tabletas para administrar por vía oral o solución por vía rectal.

La presentación de tabletas, por lo general, debe tomarse una dosis por la noche antes de programar una colonoscopía y una más la mañana siguiente (3 a 5 horas antes del procedimiento).

Para cada dosis, el médico sugiere al paciente tomar cierto número de tabletas con 1 vaso (250 ml) de líquido claro (agua con sabor, limonada sin pulpa, jugo de manzana o refresco de jengibre), esperar 15 minutos y a continuación, tomar más tabletas con igual cantidad de bebida (250 ml); además, debe repetir esto varias veces hasta que consumir todas las tabletas indicadas.

Es importante que el paciente beba la cantidad completa de líquido claro con cada dosis de fosfato sódico, y que consuma suficientes líquidos claros en otros momentos antes, durante y después de su tratamiento con fosfato de sodio.

Los líquidos claros son aquellos que permiten ver a través (facilitan el procedimiento médico), por ello se desaconsejan los líquidos de color rojo o morado para tomar el fosfato sódico.

El fosfato de sodio en solución deberá usarse como el médico señale. Por lo general, la mejor posición del paciente para su administración es la de decúbito lateral izquierda con la rodilla derecha flexionada, o la posición genupectoral.

Efectos secundarios del fosfato de sodio

El fosfato sódico puede ocasionar dolor de estómago y/o hinchazón.

Otros efectos secundarios pueden ser graves, por lo que se debe acudir al médico de inmediato. Entre ellos se incluyen:

  • Ritmo cardiaco irregular.
  • Náusea.
  • Vómitos.
  • Desmayos.
  • Convulsiones.
  • Sarpullido.
  • Urticaria.
  • Picazón.
  • Inflamación de ojos, rostro, labios, lengua, boca o garganta.
  • Ardor o cosquilleo de labios, lengua o boca.
  • Sensación de estrechez en la garganta.
  • Dificultad para respirar o tragar.

¿Cuándo llamar al médico?

En caso de experimentar cualquier efecto secundario, el paciente debe acudir al médico o ponerse en o con algún profesional de la salud.

Asimismo, debe llamar al médico en caso de sobredosis, cuyos síntomas pueden incluir:

  • Convulsiones.
  • Ritmo cardiaco irregular.
  • Vómitos.
  • Mareos.
  • Dolor de cabeza.
  • Micción menos frecuente.

La información presentada es exclusivamente de carácter informativo. DI NO A LA AUTOPRESCRIPCIÓN. Antes de administrar cualquier medicina, es necesario consultar a un médico, a fin de que determine la dosis adecuada para cada paciente, con base en su cuadro clínico particular. Salud y Medicinas no se hace responsable por daños ocasionados por automedicarse.