Finasterida, ¿cómo se usa y para qué sirve?

Finasterida, Principios Activos, Hiperplasia prostática benigna

Perteneciente a la clase de medicamentos llamados inhibidores de la reductasa 5-alfa, la finasterida es fármaco que se usa para el tratamiento de hiperplasia prostática benigna.

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Así, este medicamento se utiliza para tratar los síntomas del agrandamiento de la próstata, por ejemplo, las ganas frecuentes de orinar y la dificultad para hacerlo; además, puede reducir las probabilidades de retención urinaria aguda o bien, disminuir la posibilidad de que sea necesaria una cirugía de próstata.

Igualmente, la finasterida puede usarse para tratar la caída del cabello (calvicie) en hombres.

¿Cómo se usa la finasterida?

La finasterida se usa en el tratamiento de hiperplasia prostática benigna debido a que bloquea la producción de una hormona masculina que hace que la próstata aumente de tamaño.

Por lo general, la finasterida debe tomarse una vez al día; su presentación es en forma de tabletas que se ingieren vía oral, con o sin alimentos.

Efectos secundarios de finasterida

Entre los reacciones secundarias que pueden presentarse por el uso de finasterida, se encuentran:

  • Incapacidad para tener o mantener una erección.
  • Disminución en el deseo sexual.
  • Problemas con la eyaculación.
  • Depresión.
  • Dolor en los testículos.
  • Al mismo tiempo, se han detectado efectos secundarios más graves, como:
  • Sarpullido.
  • Comezón.
  • Urticaria.
  • Inflamación de labios y cara.
  • Dificultad para respirar/tragar.

¿Cuándo llamar al médico?

Ante la presencia de cualquier efecto secundario, es indispensable informar al médico.

Es importante señalar que el uso de finasterida puede aumentar el riesgo de que el consumidor presente cáncer de próstata. Es preciso consultar con el médico sobre los riesgos de tomar finasterida.

La información presentada es exclusivamente de carácter informativo. DI NO A LA AUTOPRESCRIPCIÓN. Antes de administrar cualquier medicina, es necesario consultar a un médico, a fin de que determine la dosis adecuada para cada paciente, con base en su cuadro clínico particular. Salud y Medicinas no se hace responsable por daños ocasionados por automedicarse.