Bisoprolol, ¿para qué sirve?

Bisoprolol

El bisoprolol pertenece al grupo de medicamentos llamados betabloqueadores; se usa sólo o en combinación con otros fármacos en el tratamiento de hipertensión.

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¿Cómo se usa el bisoprolol?

El bisoprolol ayuda a relajar los vasos sanguíneos y a disminuir la frecuencia cardiaca para mejorar el flujo de la sangre, lo que baja la presión arterial

La hipertensión arterial es condición frecuente, sin embargo, debe tratarse, de lo contrario, puede dañar numerosos órganos, desde corazón y cerebro, hasta vasos sanguíneos y riñones, entre otras partes del cuerpo.

Cabe señalar que además de tomar medicamentos para controlar la presión arterial, los médicos recomiendan hacer cambios de estilo de vida, por ejemplo, llevar dieta baja en grasas y sal, mantener peso saludable, ejercitarse y evitar el consumo de alcohol/tabaco.

La presentación de bisoprolol es en tabletas para ingerirse vía oral, por lo general, una vez al día.

Es importante que el paciente ingiera el medicamento siempre a la misma hora, así recordará hacerlo a diario.

Igualmente, debe recordarse que el bisoprolol ayuda a controla la hipertensión, pero no la cura, de manera que debe usarse siempre siguiendo las indicaciones del médico y no suspenderse a menos que el profesional de la salud señale lo contrario.

La suspensión repentina del medicamento bisaprolol puede causar angina (dolor en el pecho), ataque cardiaco o frecuencia cardiaca irregular.

Efectos secundarios de bisoprolol

Entre los efectos secundarios de este fármaco, se incluyen:

  • Cansancio excesivo.
  • Vómitos.
  • Diarrea.
  • Dolores musculares.
  • Secreción nasal.

En ocasiones, los efectos secundarios de bisoprolol son más graves, como:

  • Respiración entrecortada.
  • Inflamación de manos, pies, tobillos o piernas.
  • Aumento de peso inusual.
  • Desmayos.

¿Cuándo llamar al médico?

Ante la presencia de cualquier efecto secundario de bisoprolol, es indispensable informar al médico.

La información presentada es exclusivamente de carácter informativo. DI NO A LA AUTOPRESCRIPCIÓN. Antes de administrar cualquier medicina, es necesario consultar a un médico, a fin de que determine la dosis adecuada para cada paciente, con base en su cuadro clínico particular. Salud y Medicinas no se hace responsable por daños ocasionados por automedicarse.