Qué pasa cuando le gritas a un niño

Qué pasa cuando le gritas a un niño.

Si has vivido momentos en la oficina o el colegio en los que alguien alzó la voz demasiado, seguramente conoces la sensación que dejan esas discusiones. Ahora imagina que un pequeño pasa por similar experiencia, ¿el efecto será parecido? Te decimos qué pasa cuando le gritas a un niño.

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¿Sabes qué pasa cuando le gritas a un niño?

Algunos padres se "enorgullecen" al afirmar que "jamás han pegado a sus hijos", sin embargo, reconocen haberles gritado con fuerza y, según la ciencia, el efecto es el mismo.

De acuerdo con un publicado por la Escuela de Medicina de Harvard, "los gritos, el maltrato verbal y la humillación o la combinación de los tres elementos, alteran de forma permanente la estructura cerebral infantil".

Por otra parte, una de la Universidad de Nueva York, en Estados Unidos, descubrió que el grito "tiene propiedad sonora única, nada produce un énfasis similar porque impacta y activa el centro neuronal del miedo…".

Estos trabajos científicos demuestran algo que quizá la mayoría de padres saben (pero prefieren ignorar) porque lo ven con frecuencia: entre más gritan, más difícil les resulta conectarse emocionalmente con sus hijos o conseguir que actúen "como ellos quieren".

La razón es que cuando a un niño le gritas, su cerebro se bloquea y si responde como "tú esperas" NO es por respeto o empatía, sino por miedo.

Ante los gritos, se activa la emoción del miedo, la cual bloquea cierta zona en la amígdala (integra las emociones con los patrones de respuesta correspondientes) que impide el paso de nueva información, obligando al cerebro a "alejarse" de la amenaza y, al mismo tiempo, a trabajar en "modo de supervivencia".

Gritos = recuerdos negativos

Gritos a los niños
Su cerebro se bloquea y almacena los gritos con recuerdos desagradables.

Cuando un niño recibe gritos, su cerebro los almacena y conecta con recuerdos negativos, de ahí lo difícil que le resulta aprender o modificar su conducta a base de llamadas de atención a todo volumen.

Por tanto, los gritos nunca funcionarán como aliados de una buena educación infantil, ni siquiera cuando pides perdón a tus pequeños después de haber perdido los nervios y hablado de esa forma.

Otro estudio elaborado de manera conjunta por la Universidad de Pittsburgh y la Universidad de Michigan, descubrió que los niños que son víctimas de violencia verbal en casa, suelen desarrollar problemas de conducta como:

  • Discusiones con compañeros.
  • Dificultades en el rendimiento escolar.
  • Mentiras a los padres.
  • Peleas en el colegio.
  • Robos.
  • Tristeza.
  • Depresión.

¿Cómo evitar los gritos a tus hijos?

Criar a los hijos no es tarea fácil, de tal forma que a menudo perdemos la paciencia. Sin embargo, antes de usar los gritos como una forma de educarlos, conviene encontrar alternativas para guiar sin lastimar ni dañar su autoestima.

Para ello, algunos consejos útiles incluyen:

  • Reconocer que gritar es perder el control. Una vez que lo aceptas, puedes mantener la calma y reflexionar.
  • Identificar pensamientos hostiles. Busca la razón de tu enojo y alternativas para superarlo sin recurrir a los gritos.
  • Buscar ayuda psicológica. Cuando el grito se convierte en un patrón habitual en la relación con tus hijos, la probabilidad de que el problema se encuentre en ti y no en ellos, es elevada. ¡Pide orientación psicológica!

Aprender a educar a los niños sin gritos no es fácil, pero puede lograrse con amor, esfuerzo y comunicación constante. Ahora que sabes qué pasa cuando le gritas a un niño, seguramente lo conseguirás.

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