Guaifenesina

Guaifenesina, ayuda a despejar las vías respiratorias

La guaifenesina pertenece al grupo de medicamentos expectorantes, es decir, actúa disolviendo la mucosidad de los conductos respiratorios que se presenta en casos de resfriado común, infecciones o alergias; de esta forma, facilita expulsarla (expectorarla) al toser.

Gracias a esta acción, la guaifenesina consigue despejar las vías respiratorias para que el paciente obtenga alivio.

¿Cómo se usa guaifenesina?

Este medicamento se presenta en forma de tabletas, cápsulas, tabletas de liberación prolongada, gránulos solubles y jarabe, todos para ingerirse por vía oral de la siguiente forma:

  • Tabletas, cápsulas, gránulos solubles y jarabe: suelen tomarse con o sin alimentos, generalmente cada 4 horas.
  • Tabletas de liberación prolongada: se toman cada 12 horas, con o sin alimentos.

Es importante mencionar que la guaifenesina puede encontrarse sola o en combinación con otros medicamentos antihistamínicos, antitusivos (supresores de la tos) y descongestivos.

Efectos secundarios de la guaifenesina

Ocasionalmente, el uso de guaifenesina puede provocar dolor de cabeza, náuseas y vómitos.

Los productos combinados, de venta sin receta médica, para la tos y el resfriado, entre ellos los que contienen guaifenesina, pueden provocar efectos secundarios graves e, incluso, mortales en niños de corta edad.

Por tanto, no deben administrarse estos productos a ningún menor de 4 años de edad; en el caso de niños de 4 a 11 años, deberán utilizarse con precaución y siguiendo al pie de la letra las indicaciones del médico y el envase.

Antes de darle un producto con guaifenesina a un niño, debe revisarse la etiqueta del envase para conocer qué cantidad de medicamento se administrará.

¿Cuándo llamar al médico?

Si cualquiera de los efectos secundarios descritos es intenso o no desaparece, el paciente debe acudir al médico o ponerse en o con algún profesional de la salud.

La información presentada es exclusivamente de carácter informativo. DI NO A LA AUTOPRESCRIPCIÓN. Antes de administrar cualquier medicina, es necesario consultar a un médico, a fin de que determine la dosis adecuada para cada paciente, con base en su cuadro clínico particular. Salud y Medicinas no se hace responsable por daños ocasionados por automedicarse.