Tos ferina

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Tos ferina, Infección del aparato respiratorio

Es una infección del aparato respiratorio que aparece de manera repentina y es altamente contagiosa. Se caracteriza por ataques de tos que, por lo general, terminan con una aspiración prolongada, profunda y que emite un sonido agudo.

Los niños menores son más propensos a adquirir la tos ferina debido a que su sistema inmunológico (aquel que nos defiende del ataque de virus y bacterias) es menos resistente que el de un adulto.

Causas

  •     La tos ferina es ocasionada por una bacteria.
  •     Puede propagarse con mucha facilidad, cuando se aspiran del aire los microorganismos emitidos por un enfermo.
  •     La mala alimentación siempre favorece la aparición de este padecimiento.

Síntomas

  • Comienza entre 8 y 15 días después de haberse contagiado; se manifiesta como catarro con fiebre, tos y escurrimiento nasal. Posteriormente, se presentan ataques de tos.
  • La tos generalmente es convulsiva: se emiten entre 5 y 10 golpes respiratorios (comúnmente llamados tosidos) consecutivos y muy rápidos, además de aspiración brusca y ruidosa.
  • Durante los accesos de tos se enrojece la cara, lloran los ojos y la lengua se extiende. Puede aparecer vómito con moco vidrioso.
  • Si no hay ataques de tos, el enfermo parece más o menos sano.
  • Después de la tercera semana de enfermedad, habitualmente deja de ser contagiosa.

Diagnóstico

  •     A través de la observación de los síntomas descritos.

Prevención

  •     Vacuna a los dos meses de edad.
  •     Evitar el o con enfermos.
  •     Alimentación completa y balanceada.

Tratamiento

  • Debe procurarse que el niño enfermo coma suficientes alimentos nutritivos. Si hay vómito debe volver a comer y beber líquidos.
  • Algunos expectorantes y antitusivos son indicados en casos iniciales de esta enfermedad.
  • Los ancianos y bebés muy enfermos deben ser hospitalizados, pues necesitan cuidados y, en muchos casos, oxígeno.
  • Los medicamentos antihistamínicos de libre venta son una buena opción cuando hay escurrimiento nasal.
  • Las infusiones o tés son buenos auxiliares para combatir algunas de las molestias.

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