Basoexia: sin besos, cero orgasmos

  • SyM - Cecilia Jiménez
Basoexia, Orgasmos y besos, Basorexia
Alcanzar el orgasmo sólo con besos puede ocultar un problema.

El preámbulo de una relación sexual incluye caricias, palabras o juegos eróticos que suelen culminar en el clímax, aunque hay personas en las que nada de esto funciona y sólo llegan al orgasmo con besos, es decir, tienen basoexia. Conoce en qué consiste esta condición y cómo superarla.

¿Qué es basoexia?

Aquellas situaciones en las que se ve afectada la respuesta o satisfacción erótica del individuo se consideran problemas sexuales; uno de ellos es la también llamada basorexia, en la que una persona alcanza el orgasmo o plenitud del acto sexual única y exclusivamente a través de besos.

Si bien es condición que parecería estímulo "romántico" dentro de la trama de un libro o película, en la vida real afecta la intimidad de una pareja.

Ellas sufren más

Aunque no hay estadísticas oficiales sobre el tema, la basoexia parece identificarse más en el género femenino.

La razón es que al hablar de excitación sexual, la mayoría de hombres son, en general, más visuales y genitales, mientras ellas se muestran dispuestas al acto erótico si se sienten "emocionalmente" conectadas con su pareja o reciben estimulación en partes del cuerpo muy sensibles, aunque no necesariamente incluyen su zona íntima.

En este sentido, la boca es el mejor ejemplo. A medida que una mujer comienza a besar, las terminaciones nerviosas de sus labios se vuelven más sensibles y esto "dispara" señales rumbo al cerebro (específicamente, hacia la corteza cerebral), donde se liberan sustancias neurotransmisoras (como dopamina, endorfinas y oxitocina) que causan diferentes sensaciones.

Así, un beso apasionado puede estimular el sentido de atracción, despertar sentimientos de euforia, placer y motivación, o aliviar dolores físicos; en ocasiones, incluso, produce orgasmos.

El problema surge cuando el estímulo recibido al o con la delicada piel de los labios se convierte en el único requisito para alcanzar el máximo placer sexual, como ocurre en la basoexia.

Expertos suponen que las personas afectadas (en su mayoría, mujeres heterosexuales) son extremadamente sensibles a la testosterona que transmite la saliva masculina, hormona que aumenta el deseo sexual; cuanto más duradero y húmedo sea el beso, más excitará a la "receptora", llevándola así al clímax esperado.

¿Cómo afecta la basoexia?

Aunque no es propiamente una parafilia, la basorexia complica una relación de pareja por varias razones:

  • ¡Cero románticos!: en vez de ser parte del extenso repertorio de estímulos sexuales, los besos pierden su lado sentimental y se convierten en "llave obligada" para que la persona afectada logre orgasmos.
  • Frustración: la imposibilidad de estimular a una mujer basoréxica con recursos diferentes a los besos, desanima a su pareja, pues cualquier intento para excitarla de otra forma fracasa.
  • Desánimo: la basoexia dificulta a la persona afectada encontrar un significado erótico a la estimulación de otras partes del cuerpo (ni siquiera en las zonas erógenas), fuera de los labios, por lo que suele perder interés en el intercambio sexual.

Cuando se habla de excitación sexual, no hay formas "correctas" o "incorrectas", simplemente hay diferencias personales y todas pueden disfrutarse mientras la pareja esté de acuerdo.

No obstante, si descubres que la única forma de alcanzar orgasmos es un apasionado beso de tu pareja, quizá deberías hablar con un especialista (sexólogo o experto en educación sexual, por ejemplo), a fin de descubrir si existe algún problema físico o emocional que esté obstaculizando tu respuesta sexual.

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