Maniobra de Heimlich, abrazo que salva vidas

  • SyM - Israel Cortés
Maniobra de Heimlich, Ahogamiento, Primeros Auxilios

Niños, bebés y adultos pueden ser víctimas de ahogamiento en caso de que saliva, comida o algún objeto bloquee la entrada de aire a los pulmones. Aunque a veces basta con toser para que la respiración se reanude, en ocasiones se requiere la maniobra de Heimlich para salvar la vida.

Epiglotis, la responsable

La causa de ahogamiento es simplemente la naturaleza de la anatomía humana, pues la boca es una abertura que se encuentra conectada tanto al sistema digestivo (esófago) como al respiratorio (tráquea); de modo que el acceso a cualquiera de estas vías es controlado por un cartílago llamado epiglotis, el cual actúa como compuerta.

Así, una distracción, tratar de hablar mientras se come y alimentarse mientras se está acostado o en movimiento pueden causar que la epiglotis, en vez encaminar la comida hacia el esófago la dirija hacia la tráquea, generando obstrucción parcial o total de la entrada de aire. Por ello, no es exageración afirmar que en todo caso de ahogamiento la vida corre peligro.

Ahogamiento, generador de angustia

Las reacciones ante un evento de ahogamiento dependen del tipo de obstrucción:

  • Obstrucción total del aire. La cara de la víctima se congestiona y tiende a amoratarse (cianosis), le es imposible hablar, toser o respirar. Asimismo, el afectado puede llevarse las manos al cuello y perder el conocimiento aproximadamente al minuto, aunque también suele presentarse sólo desvanecimiento.
  • Obstrucción parcial del aire. Es menos grave y se manifiesta con fuertes e incontrolables ataques de tos, debido a que el organismo intenta expulsar el objeto que bloquea la garganta. También es común que se presente un sonido extraño al respirar y que tomar aire sea muy difícil.

Cualquier tipo de ahogamiento o asfixia es más grave cuando ocurre en niños pequeños, personas de edad avanzada y enfermos, pero en todo caso se debe actuar con prontitud, ya que un individuo que ha dejado de respirar durante 4 ó 5 minutos puede sufrir lesiones graves en los centros nerviosos del cerebro.

Maniobra de Heimlich

Esta técnica de primeros auxilios fue propuesta en 1974 por el médico estadounidense Henry J. Heimlich y a una semana de darse a conocer sirvió para salvar a una víctima de ahogamiento; desde entonces ha demostrado su efectividad siempre que se realiza de manera adecuada, siguiendo estos pasos:

  1. Para auxiliar a una persona que se está ahogando, deberás colocarte detrás de ella (ambos deben estar de pie) y rodear con sus brazos la cintura de la víctima.
  2. Coloca tu pulgar dentro de tu puño haciéndolo sobresalir levemente por encima del dedo índice; enseguida pon la mano empuñada contra el estómago del afectado, arriba del ombligo y debajo de las costillas, ejerciendo presión con el dedo pulgar sobre el abdomen.
  3. Con la otra mano sujeta firmemente aquella empuñada hasta formar un puño más grande y fuerte con ambas manos.
  4. Acto seguido, empuja con fuerza y brevemente hacia arriba con el puño formado.
  5. Esta acción obligará a la víctima a expulsar aire de los pulmones, de manera que el objeto atorado sea empujado. Repite la operación hasta que la respiración sea posible.

Existen variaciones de la maniobra de Heimlich para las distintas situaciones que se pudieran presentar:

  • Si la persona a la que se auxilia está inconsciente o es mucho más grande que quien realiza la maniobra: la víctima deberá estar acostada boca arriba, con la cabeza hacia un lado, y quien ayuda deberá sentarse sobre el afectado para colocar las palmas de las manos contra el estómago, entre las costillas y el ombligo; luego empujará hacia arriba.
  • A las personas con obesidad, mujeres embarazadas, gente en silla de ruedas o niños pequeños también se les acostará boca arriba, sólo que la presión se realizará en el pecho, no en el estómago.
  • Si te encuentras [email protected], tú mismo puedes realizar la maniobra de Heimlich: forma un puño con las dos manos y aprieta con fuerza contra la parte superior del abdomen. Si esto no da resultado, oprime la zona comprendida entre el ombligo y la caja torácica con una mesa, la orilla del lavabo u otro objeto angular y firme.

¿Qué NO hacer en casos de ahogamiento?

Evita a toda costa golpear en la espalda a alguien que tiene un objeto atorado, pues en vez de expulsar al agente obstructor puede afianzarlo en la garganta.

Tampoco es conveniente hacer reír a la víctima o intentar extraer el objeto causante de ahogo con los dedos, debido a que el resultado podría ser contraproducente.

Finalmente, hay que tener en cuenta la importancia de conocer y difundir esta sencilla técnica de primeros auxilios entre tus seres queridos, ya que los especialistas afirman que la mayoría de casos mortales de asfixia pudieron haberse evitado si los afectados o quienes les acompañaban en ese momento hubieran conocido la maniobra de Heimlich.