Guía para comprender la diarrea

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Guía de diarrea, Síntomas de diarrea
Guía para comprender la diarrea

¿Qué es?

  • Se trata del incremento en el volumen, fluidez o frecuencia de la evacuación de materia fecal, a menudo más de medio kilo de heces al día. Normalmente, estos desechos contienen entre 60% y 90% de agua; sin embargo, se considera diarrea cuando se supera esta última cifra.

 

  • Asimismo, para que se configure un cuadro diarreico debe ocurrir este tipo de evacuación más de tres veces al día.
  • Esta afección se debe a que ciertas sustancias que no pueden ser absorbidas por el flujo sanguíneo permanecen en el intestino, con lo cual se genera excesiva cantidad de agua en las heces.
  • Las causas más frecuentes son bacterias, virus o parásitos, así como algunas medicinas, intolerancia a algunos alimentos y enfermedades que afectan estómago, intestino delgado y colon.
  • Los síntomas comunes son: cólicos, distensión abdominal, náuseas y necesidad urgente de evacuar, así como molestia en torno al ano, escalofríos y fiebre.
  • Además de las alteraciones señaladas y la interrupción de actividades diarias, la diarrea intensa puede conducir a pérdida de agua (deshidratación) y minerales como sodio, potasio, magnesio y cloro.
  • Cuando esto ocurre existe riesgo de que baje la presión arterial lo suficiente como para causar desvanecimiento (síncope), anormalidades del ritmo cardíaco (arritmias) y otros trastornos.
  • El riesgo de deshidratación es mayor en niños y ancianos.

¿Cómo se diagnostica?

  • Se realiza historia clínica que toma en cuenta todas las circunstancias que pudieron provocar el trastorno (viajes recientes, alimentos consumidos en  días anteriores, origen del agua que se bebió y uso de medicamentos).
  • También hay que considerar la duración y gravedad, dolor abdominal o vómitos asociados, así como la presencia de sangre o cambio de color y consistencia en las heces.
  • Cuando la diarrea es persistente pueden realizarse exámenes con una muestra de heces o de sangre, a fin de detectar gérmenes infecciosos, incluyendo bacterias, amebas y otros microorganismos.

¿Cómo se trata?

  • La diarrea no es una enfermedad, sino un síntoma, y por ello se debe atender el trastorno que la origina.
  • En la mayoría de los casos, la persona con este problema sólo tiene que reposar y evitar la causa para que el organismo recupere su salud.
  • En todo momento debe ingerirse gran cantidad de líquidos para contrarrestar la deshidratación. Es ideal el consumo de soluciones electrolíticas, así como no beber productos con cafeína (café, té negro, refrescos de cola).
  • Alimentos como yogurt, arroz y plátano pueden mejorar los síntomas.
  • Cuando lo considere pertinente el médico (gastroenterólogo, pediatra), se administrarán antibióticos. Se debe evitar la autoprescripción.
  • El especialista también puede prescribir el consumo de un agente formador de volumen, empleado asimismo para estreñimiento crónico.
  • En algunos casos, la diarrea es tan intensa que se requiere hospitalización y reposición de líquidos por vía intravenosa.

¿Cómo se previene?

  • Al lavarse las manos con frecuencia, especialmente después de ir al baño y antes de comer.
  • Limpiándose las manos habitualmente con gel a base de alcohol.
  • Enseñándole a los niños a no llevarse objetos a la boca.
  • Quienes deban tomar antibiótico por alguna afección, deben tratar de consumir paralelamente alimentos con lactobacilos, a fin de reponer las bacterias benignas que estos fármacos destruyen.
  • Consumiendo únicamente agua purificada o embotellada.
  • Ingiriendo frutas, verduras y alimentos desinfectados y preparados en comercios higiénicos.
  • Evitando comer en establecimientos callejeros.
  • Completando el cuadro de vacunas aprobado por la Secretaría de Salud (México).

Fuentes:

Organización Mundial de la Salud. Estrategia para prevenir y tratar la diarrea. OMS / Centro de prensa [en línea].

Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos / Institutos Nacionales de Salud (NIH). Diarrea. MedlinePlus [en línea].