"Tacones altos", grave riesgo no sólo para la belleza de los pies

  • SyM - Dolores Reyna
Tacones altos, Belleza, Pies, Callos, Desviación de la columna

El uso prolongado de tacones altos no sólo lastima y provoca callos en tus pies, también puede causar desviación de la columna e, incluso, afectar la circulación sanguínea. Revisa estos tips para que la moda no arruine tus pasos ni tu salud. 

Callos y juanetes: ¿precio a pagar por la belleza de los pies?

Según estudio realizado por la Universidad Jyväskylä, en Finlandia, basta que utilices zapatos de tacones altos (anchos o de aguja, que midan desde 5 hasta 10 ó 15 cm de altura) un promedio de 40 horas a la semana para que en 2 años tus pies comiencen a mostrar señales de lesiones y graves trastornos de salud a largo plazo.

Aunque ganas altura en cuanto te los pones, con estos zapatos el centro de gravedad del cuerpo, que naturalmente pasa por las rodillas, llega al pie y se divide en tres puntos (talón y los dos huesos metatarsianos que se ubican en los extremos del pie) para soportar tu peso, se desplaza hacia adelante, teniendo que ser soportado por tejidos blandos que no tienen la función de hacerlo.

Sin embargo, los trastornos no sólo surgen por la altura de los tacones o plataformas, también debido a que generalmente este calzado tiene punta angosta que junta los dedos y los obliga a colocarse en molesta posición triangular. Esta distribución irregular del pie resulta incómoda, dolorosa y propicia la formación de callos y juanetes.

Tacones altos, causantes de contracturas y daño a las articulaciones

En términos generales, 80% de tu peso es soportado por el talón y el 20% restante se distribuye en la parte delantera (metatarso) del pie. Con el uso de tacones altos esta proporción se invierte, y cuanto más se eleven, mayores complicaciones se presentan:

  • La distribución del peso pierde cualquier balance.
  • Cuando intentas corregir tu postura para compensar el desequilibrio, todas las articulaciones (desde el tobillo hasta las vértebras cervicales) se resienten.
  • La parte posterior de la pierna se contrae y acorta de manera automática.
  • Aumenta el riesgo de contracturas y molestias en los músculos de la pantorrila (gemelos).
  • El tobillo ve reducida su capacidad de rotación.
  • Pierdes flexibilidad.
  • Se multiplican las posibilidades de sufrir esguinces.

¡Adiós espalda recta, hola desviación de columna!

Al usar tacones altos la biomecánica de la marcha se altera, es decir, se camina de forma distinta. En principio la posición de la espalda se inclina ligeramente hacia adelante y, con el tiempo, se producen modificaciones estructurales, principalmente a nivel del tobillo, aunque también pueden aparecer en las rodillas, cadera y columna vertebral, condición que suele acompañarse de dolor.

Otros trastornos a los que te enfrentas son:

  • Inflamación de nervios. Un tacón de 8 cm provoca siete veces más esfuerzo en la punta del pie que uno de 2 cm; este exceso de presión no sólo comprime los nervios en la planta del pie (plantares), también provoca inflamación y reduce la circulación sanguínea, lo que se traduce en hormigueo, dolor y ardor que empeoran al caminar sobre un calzado de horma angosta e incapaz de soportar tu peso de manera uniforme.
  • Dolor articular. Con más de 30 articulaciones, el pie puede experimentar dolor en una o varias de ellas acompañado de hinchazón, sensibilidad, rigidez, enrojecimiento, moretones y/o aumento del calor en la parte afectada. El uso prolongado de calzado con tacón alto puede causar este problema, sobre todo si no descansas lo suficiente antes de “subirte” a tus zapatos al día siguiente.
  • Artrosis de la rodilla. Numerosos estudios han relacionado el uso de tacones altos con la aparición de este trastorno, el cual se debe al aumento de la presión en las superficies articulares de la rodilla. El desgaste de los cartílagos y el hueso circundante es proceso largo y silencioso; cuando el paciente experimenta los primeros síntomas, generalmente es demasiado tarde, pues no hay forma de recuperar los tejidos dañados. 

Lo que debes saber antes de usar tacones altos

Lucir ocasionalmente un par de modernos zapatos de plataforma o con tacón de 10 cm frente a tus amigas no tiene porqué ser un peligro para tus pies o columna vertebral si tomas en cuenta las siguientes medidas:

  • Alterna su uso con otros zapatos de suela flexible, cómoda y tacón que no supere los 2 ó 3 cm máximo.
  • Evita los tacones altos si tienes que correr, estar de pie largo tiempo o recorrer tramos muy largos.
  • Compra zapatos por las tardes. Recuerda que los pies se hinchan durante el día, así que  si vas a medirte un par lo mejor será hacerlo cuando tus pies estén dilatados, esto te evitará sentir demasiado justo el calzado en un día de actividades normales.
  • Elige tus zapatos de acuerdo a la comodidad y protección que ofrezcan a tus pies, más que por el estilo.

Para conservar la belleza de tus pies y evitar problemas de salud como desviación de columna e inadecuada circulación sanguínea (que a su vez puede favorecer la presencia de celulitis y mermar tu apariencia física), debes recordar que los tacones altos no son para todos los días, y que el zapato debe ajustarse a la forma natural de tu pie, no al revés.

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