El camino hacia el orgasmo

  • SyM - Karina Galarza Vásquez
Camino hacia el orgasmo
Lograr el orgasmo requiere estimulación.

Se le considera el punto máximo de placer sexual y fisiológico, en respuesta a la estimulación y activación de ciertas zonas del cuerpo. Sin embargo, alcanzar el orgasmo requiere de técnicas que favorezcan la estimulación. 

El orgasmo es intensa sensación capaz de producir especie de tensión muscular muy placentera en zona pélvica, muslos y glúteos; al experimentarlo en su máxima expresión, los genitales femeninos y masculinos palpitan y pareciera que se toca el cielo con las manos.

Proceso complejo

El Dr. Carlos Beyer Flores, científico del Centro de Investigación y Estudios Avanzados Tlaxcala (centro de México) del Instituto Politécnico Nacional (IPN), y Barry Komisaruk, profesor del Departamento de Psicología de la Universidad de Rutgers, en Nueva Jersey, señalan en el artículo El orgasmo y su fisiología, publicado en la revista Ciencia, de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), que en la mujer el orgasmo se asocia a la contracción de los músculos perineales y del tercio externo de la vagina.

El número y fuerza de la contracciones se relaciona con la experiencia subjetiva del orgasmo, cuando es de intensidad normal, ocasiona entre 5 y 9 con duración de 4 a 7 segundos, mientras uno prolongado presentaría aproximadamente 25 espasmos o más.

En cuanto a los varones, las contracciones de la uretra peneana relacionadas con la experiencia del orgasmo, después de 3 o 4 espasmos intensos, disminuyen en frecuencia e intensidad. Aunque algunos hombres han reportado episodios de larga duración, incluso de varios minutos, los estudios de laboratorio demuestran que contario a la mujer, el clímax masculino rara vez dura más de 30 segundos.

Lo que sucede

El orgasmo es un proceso psíquico y subjetivo, que surge en respuesta a la estimulación erótica, y tiene varias fases durante las cuales se van tensando los vasos sanguíneos ubicados en la pelvis. En los hombres existe un momento en que se percibe la llegada del clímax y ya no necesitan mucha estimulación, pero en las mujeres es necesaria.

En el organismo masculino, próstata, vesículas seminales y parte superior del conducto deferente se contraen con vigor y se expulsa el líquido que forma la eyaculación. Posterior a esto, los músculos que envuelven al pene en toda su extensión se contraen.

Por otra parte, en las mujeres el útero y tercio anterior de la vagina, controlada por los músculos pubococcígeos, se contraen durante todo el proceso orgásmico.

Si bien la experiencia orgásmica se percibe principalmente en la zona genital, es necesario tener presente que se produce, genera y sostiene a nivel cerebral, ya que es ahí donde se origina la sensación de placer, lo cual nos indica que el estado emocional, ansiedad, preocupaciones, nerviosismo o estrés ejercen influencia en los encuentros sexuales, lo que aplica para ambos sexos.

¿Cómo alcanzarlo?

La base para tener vida sexual plena es la comunicación entre la pareja, lo que implica que cada miembro hable sin tapujos sobre sus necesidades, deseos, fantasías y temores, revele lo que le gusta y aquello que le desagrada.

De esta forma sería posible que la pareja tenga encuentros satisfactorios y logren los más exquisitos orgasmos, por lo que también es importante que las personas se conozcan a sí mismas, tengan claro lo que les causa placer y exploren su cuerpo para descubrir nuevas sensaciones y puntos sensibles.

Asimismo, la pareja debe ser creativa, espontánea y emplear a todos los recursos que se les ocurran, siempre y cuando ambos estén de acuerdo. 

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