Mitos y realidades del pescado basa oriental (panga)

  • SyM - Josefina Guerrero
Mitos y realidades del pescado basa, Consumo de panga, Filete basa

Si estás pensando en menús para la cuaresma, conoce más sobre el pez panga, que puede adquirirse en supermercados como filete basa. Tal vez te animes a realizar un suculento platillo… O quizá lo elimines de tu alimentación.


El pescado basa, también conocido como panga o “tra”, ha llamado la atención no sólo porque su bajo costo pone en desventaja comercial a otros pescados de consumo humano, sino también por la controversia respecto a su calidad nutricional y condiciones de crianza que señalan que podría poner en riesgo la salud.

Mitos y realidades del filete basa

Cultivado en el río Mekong de Vietnam, que ha sido considerado como uno de los de mayor contaminación en el mundo, el pez panga (Pangasius hypophthalmus) ha sido “víctima” de las redes sociales que lo catalogan como nocivo para la salud.

Pero no todo es lo que parece. Conoce mitos y realidades sobre el consumo de panga:

Mito: causa efecto “vacas locas”

Realidad: por la forma en que supuestamente es alimentado el pez panga (restos de peces muertos, huesos en polvo y harinas preparadas) recuerda al caso del ganado afectado por encefalopatía espongiforme bovina, mejor conocida como “enfermedad de las vacas locas”. Sin embargo, no se tienen datos sobre algún efecto en peces ni en humanos sobre trastorno similar debido a la dieta con que son criados.

Según los campesinos a cargo la crianza del basa oriental, los alimentan a base de preparados de cereales, granos de soya y peces frescos más pequeños del mismo río, haciendo hincapié en que esta especie es omnívora.

Mito: es más barato porque no es nutritivo

Realidad: gracias a que crece rápido y no requiere grandes inversiones ni condiciones ambientales especiales, se ha puesto en duda la calidad nutrimental del pez panga. Sin embargo, el filete basa posee 18% de proteína, 1% de minerales y 3% de grasa, características similares a las del pescado blanco. No obstante, contiene menos ácidos grasos esenciales (Omega 3 y 6) que otros pescados de consumo humano.

Mito: está contaminado y no es seguro

Realidad: se dice que el pescado basa contiene altos índices de arsénico y mercurio, entre otros contaminantes industriales que son desechados en el río Mekong. Pero estudios realizados por autoridades sanitarias han reportado bajos niveles de mercurio y, en general, es químicamente seguro. Asimismo, aunque se ha detectado presencia de bacteria del cólera, muy común en el sudeste asiático, una adecuada cocción previa al consumo de panga elimina el peligro.

Mito: contiene altos niveles de hormonas

Realidad: para la rápida reproducción del basa oriental en cautiverio se recurre a procesos científicos y tecnológicos en jaulas dentro del río; sin embargo, no queda suficientemente claro si las hembras panga son estimuladas con compuestos orgánicos a base de hormonas para elevar los índices de producción y tampoco hay estudios que demuestren la presencia de este tipo de sustancias en el filete basa.

Consumo de panga, ¿decir sí o no?

Dado que la crianza de este pescado en Asia es cuestionable y favorece la desconfianza de los consumidores en países donde la especie se importa, previo a comprar cualquier producto tienes derecho a preguntar y ser informado sobre el origen y características del pescado que vas a adquirir.

Si desconfías de la seguridad del basa oriental, en el mercado mexicano existe gran variedad de pescados para la cuaresma económicos que puedes disfrutar en tu mesa, como el bagre, que pertenece a la misma familia del pescado basa y también es de carne blanca, carente de espinas y con delicioso sabor.

Otros pescados para la cuaresma

Autoridades mexicanas han señalado que está garantizado el abasto de pescados y mariscos que se emplearán en menús para la cuaresma.

Se estima que durante la temporada de Semana Santa se comercializan alrededor de 250 mil toneladas de productos marinos.

Especies de alto valor nutritivo como sardina, atún, calamar, jaiba, trucha, bagre, sierra y robalo se preparan en gran variedad de formas y platillos, como ceviche de pescado o mariscadas. ¡Prueba el pescado mexicano!

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