Diverticulitis

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Diferencias entre diverticulosis y diverticulitis

Cada pequeña bolsa que sobresale en las zonas débiles del revestimiento del intestino grueso o colon se denomina divertículo; mientras que diverticulosis es condición caracterizada por la presencia de numerosos divertículos, mientras que la diverticulitis ocurre cuando estos sacos se inflaman o infectan.

En conjunto, se conocen como enfermedad diverticular.

Causas de diverticulitis

Aunque se desconoce la causa exacta de la formación de divertículos, expertos han identificado factores que podrían favorecen su desarrollo, entre ellos:

  • Dieta baja en fibra.
  • Consumo de gran cantidad de alimentos procesados (galletas, cereales para el desayuno, arroz blanco, pan blanco, etc.).
  • Falta de ejercicio.
  • Edad avanzada.

La producción de heces duras como consecuencia del estreñimiento ocasiona que las personas hagan mayor esfuerzo al deponer, lo que aumenta la presión en los intestinos y podría causar la formación de los sacos en los puntos más débiles de la pared del colon, donde pequeñas porciones de materia fecal atrapada causarían la infección e inflamación características de la diverticulitis.

Síntomas

La mayoría de las personas con diverticulosis no tienen ningún malestar, aunque se pueden presentar cólicos o molestia en la parte inferior del abdomen, distensión abdominal, estreñimiento y, a veces, sangre en las heces.

Por lo general, los síntomas de diverticulitis más comunes son:

  • Dolor abdominal intenso que aparece repentinamente.
  • Sensibilidad en el lado inferior izquierdo del abdomen.
  • Calambres.
  • Náuseas
  • Vómito.
  • Fiebre.
  • Escalofríos.
  • Pérdida de peso.
  • Inapetencia.
  • Distensión abdominal.
  • Gases.

Con frecuencia, estas manifestaciones de la enfermedad empiezan en forma repentina y pueden empeorar durante días.

Diagnóstico

La diverticulosis produce síntomas similares a los del síndrome de colon irritable y úlceras de estómago (cólicos, molestia en la parte inferior del abdomen, distensión abdominal y estreñimiento), de ahí que muchas personas confundan los trastornos.

Por tanto, es necesario consultar al médico para obtener diagnóstico preciso y oportuno, sobre todo cuando las molestias son crónicas (se mantienen a lo largo de los días).

Para identificar el trastorno, el profesional de la salud puede solicitar:

  • Exámenes sanguíneos y de heces: a fin de detectar infecciones.
  • Radiografía de abdomen.
  • Tomografía computarizada (TC): se trata de una radiografía no invasiva que se toma luego de que el personal médico inyecta al paciente colorante en una vena, el cual permite identificar complicaciones como perforaciones y abscesos en el intestino.
  • Ecografía o ultrasonido abdominal: las ondas sonoras enviadas al colon rebotan en éste y otros órganos. Sus ecos producen impulsos eléctricos que crean una imagen (monograma) en un monitor. Si los divertículos se inflaman, las ondas rebotan también de ellos, mostrando su ubicación.
  • Colonoscopía: usando una sonda flexible provista de diminuta cámara se examina el colon desde la parte inferior o recto, hasta el final del intestino delgado para localizar los divertículos.

El médico también interroga al paciente acerca de su historia clínica, síntomas, dieta, hábitos intestinales y consumo de medicamentos. Además, realiza examen físico que generalmente incluye tacto rectal, prueba en la que el especialista introduce en el recto un dedo enguantado en látex y lubricado para detectar sensibilidad, obstrucción o presencia de sangre.

Tratamiento para diverticulitis

El esquema terapéutico depende de la gravedad de los síntomas. En los casos graves se puede requerir hospitalización e incluso, cirugía debido a peritonitis o perforación con hemorragia como complicaciones derivadas, sin embargo, la mayoría de las veces es posible aplicar el tratamiento en casa, el cual, según lo determine el médico, puede incluir:

  • Descansar en cama.
  • Tomar analgésicos.
  • Ingerir dieta líquida durante algún tiempo.
  • Usar antibióticos.
  • No beber té, café ni alcohol.

Tras la mejoría, el profesional de la salud sugiere aumentar el contenido de fibra en la dieta, así como evitar alimentos procesados y grasos, aunque cabe señalar que los divertículos formados no desaparecerán.

Prevención

La ingesta diaria de fibra, proveniente de frutas y verduras, además de beber abundantes líquidos ayuda a prevenir la diverticulosis, ya que favorece la formación de heces blandas que pueden moverse con facilidad y disminuye la presión dentro del colon. En casos avanzados, permite disminuir sus síntomas y evita la diverticulitis.


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