Si la presión baja, no te asustes

  • SyM - Karina Galarza Vásquez
3.1 (62 %) 27 votos
Presión arterial baja, Hipotensión, Mareos, Fatiga, Desmayos
Cuando la hipotensión es constante, debes acudir al médico.

Los cambios en la presión arterial pueden ser normales, ya que tiende a subir cuando realizamos actividad física intensa y a bajar en estado de reposo, aunque en ocasiones el descenso en tan serio que provoca mareospalidezpoca resistencia a la fatiga y desmayos, signos que en conjunto definen a la hipotensión (presión arterial baja).

Presión a la baja

Cuando el corazón late, bombea sangre hacia las arterias ejerciendo presión para que circule por todo el cuerpo suministrando oxígeno y nutrientes.

La presión arterial se define como sistólica o diastólica según la fase que corresponda y se mide en milímetros de mercurio (mmHg); se consideran normales los valores situados entre 105 a 130 para la máxima, y de 60 a 80 para la mínima. Cuando desciende de forma importante, se presenta sensación de vértigo y desvanecimiento.

Sin embargo, la hipotensión no es por sí misma una enfermedad, sino característica que implica ciertas ventajas, como el hecho de que reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares conforme la persona envejece.

Hipotensión ortostática: menos sangre al cerebro

Al levantarse bruscamente de la cama o silla tras largo tiempo acostado o sentado puede presentarse descenso de la presión arterial debido a que disminuye el flujo sanguíneo hacia el cerebro.

En este caso, se habla de hipotensión ortostática, la cual define la incapacidad para regular la presión de manera rápida, lo que provoca:

  • Desmayos.
  • Mareos.
  • Vértigo.
  • Confusión o visión borrosa.

Estos síntomas aparecen cuando la sangre se acumula en venas de las piernas y reduce la cantidad de sangre que debe volver al corazón; en respuesta, éste late con más rapidez, se contrae fuertemente y los vasos sanguíneos disminuyen su capacidad.

Los episodios de hipotensión ortostática también se asocian con efectos secundarios de ciertos medicamentos, por ejemplo, diuréticos, o bien, pueden ser ocasionados por vómitos intensos, diarrea, sudoración o diabetes no tratada.

¿Qué hacer en caso de presión baja?

  • Toma agua en abundancia (de 2 a 3 litros al día); puedes complementarla con caldo de verduras o pollo, jugos y bebidas rehidratantes.
  • Incluye azúcares (carbohidratos) en el desayuno, como cereales, pan, tortillas de arroz, leche y yogurt.
  • No inicies el día sin ingerir alimentos, te arriesgas a sufrir mareos y desfallecimiento a media mañana.
  • Come alimentos nutritivos de manera regular e incluye colaciones a media mañana y por la tarde (así conservarás la energía necesaria).
  • No adoptes dieta restrictiva sin consultar a un nutriólogo, podrías sufrir descompensación y agravamiento de la hipotensión.
  • Evita el alcohol (dilata los vasos sanguíneos y promueve que la presión arterial se reduzca aún más).
  • Recurre a complementos alimenticios con ginseng (incrementa la resistencia a la fatiga física y mental).
  • Si sufres mareos y fatiga, humedece la frente con agua fría, reposa bajo la sombra durante algunos minutos y toma un jugo o bebida rehidratante.

Complicaciones de la hipotensión

Además de que las caídas a causa de presión arterial baja pueden derivar en fracturas y reducir la calidad de vida del paciente, cuando es repentina y constante priva al cuerpo de oxígeno, dañando corazón, cerebro y otros órganos (lo que supone riesgo mortal si no se trata de inmediato con el médico).

Asimismo, si la hipotensión provoca desmayo y la persona queda inconsciente, es preciso acudir con el experto en salud.

descarga este artículo en PDF