Quiste pilonidal, tortura entre los glúteos

  • SyM - Ingrid Díaz
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Pocas veces se le presta atención al pliegue entre los glúteos; debido a esto, es una zona expuesta a infecciones como el sinus pilonidal, afección que se presenta en la región sacrocoxígea, es decir, desde la parte inferior de la columna hasta el ano.

Aunque también es llamado quiste pilonidal, en realidad es una cavidad en la piel que puede ser congénita sin molestias hasta que se adquiere una infección como resultado de un vello enterrado.

Absceso entre las nalgas, mayoritariamente en hombres

La aparición del molesto quiste pilonidal es más frecuente en hombres de 18 a 30 años. La proporción respecto a mujeres es 4 a 1 debido a que los varones poseen más pelo en el cuerpo.

Antecedentes personales o familiares de problemas cutáneos, tendencia a vello enterrado, ropa muy ajustada, montar a caballo, andar en bicicleta o motocicleta durante largos periodos y poca higiene íntima son factores que contribuyen a la formación de absceso en el pliegue entre los glúteos.

Puede comenzar como un pequeño quiste no infectado hasta formarse un absceso entre las nalgas con pus que eventualmente drenará a través de una fístula o abertura de la piel y provocar:

  • Sensibilidad.
  • Inflamación.
  • Dolor.
  • Secreción de pus con mal olor.

De no atenderse, con el paso del tiempo pueden aparecer más quistes en el cóccix y agravar la infección.

Cuando el vello enterrado duele...

Lo más recomendable es recibir atención médica, pues una incorrecta curación casera puede empeorar la infección. Los métodos que se utilizan para combatir al sinus pilonidal son:

  • Incisión y drenaje. Se corta el absceso en el pliegue entre los glúteos, se drena el pus y se colocan gasas en la herida para que cicatrice desde el interior hacia afuera. Aunque, por lo general, este tratamiento no cura el problema debido a la permanencia del tejido dañado.
  • Desbridamiento. Sólo quitando todo tejido afectado mediante procedimiento quirúrgico se curará por completo la infección. La gran mayoría de pacientes pueden tratarse en una cirugía ambulatoria con anestesia local. Pese a que es más común dejar abierta la herida para su cicatrización, en algunos casos puede suturarse. Casos muy complejos de sinus pilonidal han requerido injertos de piel.

¡Evita la tortura!

Baños con agua caliente podrían ayudar a mitigar al molesto quiste pilonidal, pero es mejor prevenirlo con acciones como:

  • Mantener limpio y seco el pliegue entre los glúteos.
  • No permanecer sentado sobre superficies duras durante lapsos prolongados.
  • Conservar la región sacrocoxígea libre de vello mediante rasurado, cremas depilatorias o depilación permanente.
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